TÉCNICAS DECORATIVAS

TÉCNICAS DECORATIVAS EMPLEADAS

Cada azulejo y pieza cerámica está decorada con las diferentes técnicas tradicionales utilizadas durante siglos y practicadas todas ellas sin interrupción hasta nuestros días. Todas las técnicas perviven tan frescas y actuales como las nuevas maneras de trabajar el barro y de decorar la cerámica desarrolladas en las últimas décadas. La cerámica continúa evolucionando junto al artesano del siglo XXI.

Las técnicas tradicionales más empleadas en el taller son la mayólica o sobrecubierta, la cuerda seca, de arista o cuenca, mosaico inciso, engobes y vidriados.

TÉCNICA DE MAYÓLICA O SOBRECUBIERTA

Esta técnica decorativa fue desarrollada por los árabes en el s.X, introducida por ellos en España y altamente difundida en el s.XIII.

El término mayólica es italiano y acuñado cuando la cerámica hispano-musulmana llega a Italia en el s.XIV, denominándose así a esta técnica desde el Renacimiento. En España se usa el término de sobrecubierta o mayólica.

Para la elaboración de la mayólica, se realiza primero la cocción de la pieza de arcilla a 980ºC, una vez cocida se la cubre o baña con un esmalte blanco estannífero opaco y luego se pinta encima de esta capa de esmalte aún cruda, decorándose con óxidos minerales. Finalizada la pintura se cuece una segunda vez la pieza, obteniéndose una pieza vidriada brillante y de superficie lisa y suave.

En el taller los azulejos son primero bañados a mano uno a uno, y después se pasa el dibujo con la técnica del estarcido sobre la superficie del esmaltes blanco. El dibujo marcado se perfila a pincel con óxido de manganeso y finalmente se colorea a mano utilizando los óxidos y esmaltes preparados al efecto. Realizando todo el trabajo de manera artesanal, es por esta razón que se consigue una obra única e irrepetible.

Azulejos pintados con esmalte todavía en crudo antes de entrar en el horno.

TÉCNICA DE CUERDA SECA  CON RELIEVE

Es una técnica muy antigua traída a España en la época islámica en el s.X. Con esta técnica se consigue la separación cromática de los motivos decorativos en un azulejo. Primero hay que cocer la pieza de arcilla a 980ºC, y una vez cocida, consiste en pintar con un pincel sobre el azulejo el dibujo elegido con finas líneas negras de una mezcla de grasa o aceite y óxido de manganeso.

A continuación, y una vez realizado el dibujo, se rellenan los espacios delimitados por las líneas negras con esmaltes coloreados líquidos mediante una perilla o pincel. Esta mezcla de grasa y óxido de manganeso  crea una resistencia entre los esmaltes (barrera) y evita que los colores se corran y se mezclen en el horno durante la cocción.

Los esmaltes se aplican a mano pieza a pieza. El resultado final es un vidriado brillante, suave y con relieve.

TÉCNICA DE ARISTA O CUENCA

Esta técnica data del s.XV y es una innovación sevillana que nace para remplazar a la cuerda seca. Con esta técnica la separación de los colores se consigue mediante un molde tallado con el dibujo o patrón en negativo (de madera, metal o yeso) que se presiona sobre la superficie de una loseta o azulejo de barro aún fresco. El molde al presionarlo sobre el barro deja un relieve de finas aristas salientes levantadas (pequeños muros). Después de cocido el azulejo, las aristas que forman el motivo decorativo facilitan la aplicación de los esmaltes en las cuencas dejadas entre ellas, y así se evita que éstos se mezclen en la segunda cocción en el horno. El resultado es brillante y delicado.

Por tanto, para esta técnica hay que hacer a mano primero los moldes, luego los azulejos con ayuda de los moldes y por último esmaltar a mano uno a uno, siendo un proceso laborioso para lograr unas piezas únicas y exclusivas.

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